Una triste escena conmocionó a los comerciantes y compradores de un mercado de un pequeño pueblo, luego de que una mujer de 90 años falleciera mientras atendía el puesto de frutas con el que se ganaba la vida.
Según relataron algunos comerciantes, la anciana había llegado temprano como de costumbre para organizar sus frutas, atender a los clientes y preparar su mercancía. Con el paso de las horas comenzó a sentirse mal y mostró signos de agotamiento.
Personas que se encontraban cerca intentaron auxiliarla y solicitaron la presencia de los servicios de emergencia. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados, la mujer falleció en el lugar.
La noticia causó gran tristeza entre quienes la conocían, ya que era una presencia habitual en el mercado y llevaba años trabajando para sostenerse económicamente.
Algunos conocidos afirmaron que la anciana continuaba trabajando a pesar de su avanzada edad porque, según ellos, no contaba con suficiente apoyo familiar. También señalaron que durante los últimos años habría enfrentado momentos de soledad y dificultades económicas.
No obstante, las autoridades indicaron que todavía no se ha establecido oficialmente que el exceso de trabajo haya sido la causa de su fallecimiento. El cuerpo fue trasladado para los procedimientos correspondientes, con el objetivo de determinar la causa exacta de la muerte.
Sus familiares fueron contactados para hacerse cargo de los trámites correspondientes. Mientras tanto, comerciantes del mercado lamentaron profundamente la pérdida y recordaron a la mujer como una trabajadora incansable que durante muchos años formó parte de la vida cotidiana de la comunidad.
El caso dejó una reflexión entre los habitantes sobre la importancia de acompañar y brindar apoyo a las personas mayores, especialmente cuando atraviesan situaciones de vulnerabilidad.